Las velas son uno de los
elementos que vamos a encontrar más comúnmente, tanto en
rituales completos, como en hechizos individuales. Además de la
obvia función mundana de proveer iluminación, las velas pueden
cumplir una o varias de las siguientes funciones al mismo
tiempo:
representación de elementos
durante el ritual
representación de Deidades
ofrenda a los Dioses
foco energético
material para fabricar
talismanes personales
adivinación
Representación de
elementos durante el ritual
Algunos practicantes gustan
de usar una vela para marcar cada cuadrante del círculo ritual.
Estas pueden ser de un color específico asociado a cada
elemento, o todas del mismo color (generalmente un color
neutro). Usualmente, de usarse ésta metodología, se van a ir
prendiendo durante el llamado a cada Cuadrante. Los colores para
cada elemento varía de acuerdo a las tradiciones, pero algunos
posibles son:
Este - Aire: amarillo o
celeste
Sur - Fuego: rojos
Oeste - Agua: azul profundo,
turquesa
Norte - Tierra: negro, verde,
marrón
De utilizarse otro orden en
los elementos (ya sea por cuestiones geográficas de
tradiciones), obviamente las equivalencias y colores deben
ajustarse.
Una variante de esto es el
uso de una vela para representar el elemento fuego en el Altar,
y como substituto de una hoguera en situaciones en que debamos
quemar artículos, como ser pequeños papeles, etc. De ser así, es
preferible utilizar una vela pequeña dentro de un caldero o
recipiente a prueba de incendios, ya que una llama descubierta
puede ser peligrosa. La vela que se utiliza en el altar
representando al fuego es usualmente roja.
Representación de
Deidades
Es posible utilizar velas en
el altar en vez de (o acompañando a) imágenes del Dios y la
Diosa, o de Dioses específicos. Pueden prenderse al comenzar el
ritual, o como parte de las Invocaciones, para representar la
presencia de la Divinidad en el círculo. En éste caso, es
posible usar colores opuestos para representar la polaridad, o
si vamos a trabajar con deidades específicas, ver de averiguar
por colores asociaciados específicamente con las Deidades con
las que vamos a trabajar.
Ofrenda a los Dioses
De la misma forma que se
utilizan dentro del Catolicismo popular, es posible usar velas
(particularmente aromáticas) como parte de ofrendas a los
Dioses. Para éste fin, es bueno trabajar asociando tanto colores
como aromas.
Foco Energético
Una vela cargada con nuestra
intención mágica puede usarse como el foco central de hechizos.
El procedimiento en general es similar sea cual sea la
intención: la vela se elige de un color y/o aroma determinado,
se carga energéticamente (ver más abajo), se "asocia" con el fin
perseguido de alguna forma -sea vía inscripciones en la cera,
unción con aceites o hierbas relacionados, atado de exvotos o
similares, o hasta escultura- y luego se quema, en general hasta
que se consume totalmente. Algunos practicantes utilizan los
restos de cera/parafina como ingrediente en la fabricación de
talismanes personales, o revisan los restos -de existir- como
una forma de mancia.
Material para
fabricar talismanes personales
Si necesitamos un talismán
por alguna situación específica, pero no en forma permanente
sino por un tiempo relativamente corto, es posible utilizar cera
de una vela (previamente cargada) como parte del mismo. Las
ventajas que éste método tiene sobre el uso de papel es que de
ésta forma se pueden incorporar hierbas, cristales, u otros
elementos dentro del mismo, y luego de solidificado, inscribirlo
con símbolos o signos si así lo deseáramos.
Adivinación
Algunos practicantes observan
las velas durante el período en el que se consumen, y luego
observan los restos, para intentar predecir el futuro o develar
detalles del presente. Como toda mancia, ésta necesita de
práctica, y en general no es un método que todos puedan utilizar
por igual: habrá gente que esté más cómoda utilizando otros
métodos. La forma de observación varía, desde una observación
directa de la cera en la forma en que cae naturalmente, hasta el
derramado adrede de cera sobre un cuenco de agua para obtener
formas individuales más concretas.
Carga, disposición y
uso
Los métodos de carga de velas
varían de acuerdo al practicante, pero en general encontramos
dos versiones. Ambas utilizan una combinación de movimiento y
visualización, frotando la vela a utilizar mientras se visualiza
la intención mágica que deseemos "pasando" hacia la vela. La
diferencia existe en la forma: alguna gente frota la vela desde
la base hacia el pabilo (para "ayudar a la liberación de
energía"), otra desde el pabilo hacia la base (para "ayudar a la
concentración de energía") y finalmente otra gente lo hace desde
el centro hacia los extremos. Es posible utilizar aceites
durante ésta fase; pueden ser tanto aceites específicos para una
deidad en particular (si vamos a trabajar de ésta forma) o
relacionados con la función que deseamos que cumpla la vela. De
utilizar las velas para representar ideales dentro de nuestro
trabajo mágico, lo más común es grabar una palabra o símbolo en
las mismas.
Las velas que se usen
ritualmente para representar/invocar/evocar deidades, o para
marcar los cuadrantes del círculo, pueden reutilizarse en el
ritual siguiente, siempre y cuando se utilicen para el mismo fin
(es decir, la vela del Este en el Este, la vela de la Diosa
nuevamente para la Diosa, etc. Las velas utilizadas para
conjuros deben consumirse por completo, si es necesario en
varias "sesiones". Es recomendable también que "velemos" la
vela, concentrando nuestra intención mágica y energía en la
misma mientras se consume, para poder obtener mejores
resultados. No es recomendable bajo ningún aspecto la
reutilización de velas utilizadas como foco energético, excepto
si se usan exactamente para la misma función, como continuación
del uso inicial.
Una vez que la vela se haya
consumido, tendremos algunos restos, dependiendo del material
que la compone. Los restos pueden observarse dentro de una
sesión adivinatoria, y deben disponerse con respeto, de la misma
forma que se dispone de otros restos mágicos. Lo ideal es
enterrarlos, pero hay quienes tiran los restos junto con los
desechos de la casa.
Seguridad
De más está decir, nunca
dejen una vela consumiéndose sin estar presentes. Utilicen
candelabros que resistan la temperatura, y de ser posible, que
aíslen el calor. Nunca muevan una vela si está prendida, ya que
la cera puede caer sobre en la piel y causar quemaduras. Tengan
cuidado con la vestimenta, ya que la cera mancha, y el calor
puede quemar la tela. Si utilizan aceites o velas perfumadas, o
velas de cera de abeja es necesario redoblar la atención, ya que
éstas se consumen a una temperatura mucho más alta que las velas
de parafina.